IRON MAIDEN: Consentidos de la CDMX


Dentro de 3 semanas se cumplen 30 años de la primera visita de la Doncella de Hierro a México, siendo la de ayer la número 18 desde entonces, y en cada gira siempre para mejorar, como los buenos vinos. Potencia, exactitud y finura son los sellos distintivos de la banda inglesa.

Por Álex Bolan (CDMX)
Fotos: https://www.facebook.com/ironmaiden

El miércoles 7 de Septiembre sumaron a su cosecha de fans a los hijos y hasta nietos de los primeros. Muchos rostros juveniles y otros casi niños se sumaron a las filas de la enorme legión de seguidores. Y no es para menos que Steve Harris y compañía tengan a la audiencia mexicana, y lo digo sin chovinismo, como una de sus favoritas.

 Lo presentado anteayer sólo fue un refrendo de su posición indispensable en el valhalla rockero y musical del mundo. Senjutsu fue para Eddie la imagen de esta gira y material donde escuchamos a la banda fresca, pero sin perder su estilo que ha forjado a sus casi 45 años de vida musical. Una multimedia, pirotecnia y escenografía adhoc para la ocasión, eso sí, de primera. Los fans de antaño y noveles felices. Maiden puede darse el lujo de tocar Lo que le venga en gana en un orden igual y justo eso fue lo que escuchamos. Darle una variante al set list con canciones que en otras giras eran las abridoras. Vimos a una banda con una energía y condición física verdaderamente insultantes para la edad de sus contemporáneos, e hicieron las delicias metaleras de todos ahí presentes.

Fotos: https://www.facebook.com/ironmaiden

Iron Maiden lució relajado y de buen humor inclusive cuando alguien le arrojó un personaje de peluche, por cierto muy popular en el ámbito farmacéutico del cual no pienso mencionar su nombre. Canción tras canción esa hoguera metalera iba en aumento hasta llegar al clímax, cuando sus éxitos más populares fueron interpretados. No cabe duda que, pese a los “haters” los Sold Out que siempre logran los británicos son para callar bocas. Aire fresco por bocanadas rockeras ante los embates de epidemias, guerras, inflación y de unos años para acá con cierta música reguetonera.

Volvieron los abrazos y los brindis previos al show con los amigos que durante casi 2 años fueron enclaustrados. La camaradería regresó en esta comunión rockera. Maduros y jóvenes compartiendo su música favorita con un consentido a nivel mundial ¿Qué más se puede pedir después del encierro? Salud para todos y cada uno de los asistentes.

 

65 mil almas lo confirman.

Fotos: https://www.facebook.com/ironmaiden

 La vida, aunque con precauciones, regresó y demostró que en especial el metal y sus legiones son el hueso más duro de roer si se trata de debilitarlo o desaparecerlo.

Seguimos coreando en nuestra mente el Fear of the Dark….! Up the Irons muchos años más!

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